Juan Heredia , el mejor productor del café del Perú busca una oportunidad

Cuando tenía seis años y acompañaba a sus padres a la cosecha, Juan Heredia Sánchez empezó a amar el café. Fue creciendo y sabía que para él no habría universidad, estudios superiores. El dinero era invisible. Sus padres eran muy pobres, pero la tierra era rica. En Huabal, Jaén, Cajamarca, estaba su oportunidad. Hoy, a los 32 años, está por unas horas en Lima, y no deja de mencionar a su pueblo. Porque gracias a esa tierra es considerado el mejor productor de café del Perú.

El ganador de la Taza de Excelencia Perú 2017 es papá de tres niños, regidor de Huabal y caficultor de raza. “Para mí es un orgullo llevar el nombre de mi tierra a lo más alto”, dice. No es de hablar mucho, parece tímido, pero trata de sonreír cada cierto tiempo.

“El café cajamarquino del productor Juan Heredia Sánchez, fue el gran ganador de la primera subasta electrónica internacional de la Alliance For Coffee Excellence (ACE), en la competencia Taza de Excelencia Perú 2017”, decían las noticias de noviembre pasado. Su café de 92.25 puntos (sobre 100) le hace sacar pecho, como debe de ser. Han pasado algunos meses, la alegría no se va. Pero él busca oportunidades reales para sus compañeros y su familia, gente entregada en cuerpo y alma al café. “Que no sea flor de un día”, repite. Su finca se llama casualmente La Flor, y ha llegado a Lima para buscar apoyo.

Los 10 mil dólares que recibió los invirtió en su finca. Su nombre es autoridad. Juan Heredia no quiere quedarse en los recuerdos de la foto y espera que el café peruano gane un espacio en el mundo. Por eso, está aquí y allá. Escucha, conversa y toca puertas.

“Estoy a una altura de 1,800 a 2,000 metros, en Flor del Norte, Huabal, Jaén, Cajamarca. Mi tierra es hermosa, hay cuenquitas de agua, árboles frutales, buenos suelos… Allí trabajo con mi familia. Vivo del café”, relata.

“Si Colombia tiene una marca de café como Juan Valdez, Perú pronto tendrá a Juan Heredia”, le dijeron. Venció a 300 participantes nacionales y espera presentar su café a los paladares más exquisitos del mundo.‬

‪”Hasta hace poco el quintal de mi café se vendía a S/500 y alcanzar este precio parece un sueño”, comentó Juan Heredia al recibir el premio.

Juan Heredia y el ex ministro de la Producción.

“NO HAY QUE PERDER LA TAZA”

Heredia cultiva café de la variedad caturra, bourbon y típica. Está en sus planes el geisha, y espera terminar de acondicionar una parcela demostrativa para que los visitantes puedan conocer la producción del café.

“Hay que seguir para adelante. Hay que implementar el tema del secado porque la lluvia a veces lo malogra todo. No hay que perder la taza”, explica, mientras nos muestra el café que ahora lleva su nombre. Le falta sacar el registro sanitario. Quiere colocarlo en diversas partes del Perú y del mundo.  Heredia no es de los que se rinde. Te puede parecer frágil, y sin embargo es solo apariencia. Es un hombre lleno de sueños, capaz de ponerse metas altas, y de pensar en el futuro.

Foto: Esther Vargas

“Mi sueño es llevar mi café especial al mundo”, afirma Heredia, un hombre que trabaja de ocho a cinco de la tarde. De paso por Lima, Juan Heredia  espera conseguir apoyo para sacar la visa a Estados Unidos, y contar con los viáticos, para poder asistir a la Speciality Coffee Expo, que se realiza en abril en Seattle.

“El Estado no invierte en agricultura como debería”, se lamenta.

Heredia, el hombre que sueña, aguarda apoyo técnico y capacitación. Su producto es de bandera, y el Estado podría resaltar mucho más la producción y el trabajo de personas como él. Algunos compañeros que llegaron con él a  Lima comentan que Juan Heredia debería ser el rostro del café: “Es la imagen, deberían llevarlo por el mundo con su café. Pero eso no está pasando. El Congreso no se acuerda, las autoridades que salieron en la foto ya no están”. El caficultor escucha y dice: “Me buscan muchos, pero para la foto”.

Foto: Renzo Salazar.

“Yo le diría a todos los peruanos que le pongan empeño al café. Hay que trabajar más unidos. Hay que tenerle más emoción al café y ser muy cuidadosos con todo el proceso. No hay que perder la excelencia. Queremos sacar cafés finos y especiales en el Perú, y ello requiere esfuerzo”, invoca.

Juan dice que el café da energía, fortaleza y valor: “El Perú tiene el mejor café. En restaurantes y cafeterías del país se vende café extranjero a pesar de que tenemos al mejor en casa. Esto debe cambiar”.  Juan mira más allá de las cafeterías que trabajan a pulso por la promoción del café peruano. Espera una política amplia que incluya a todos los sectores. Espera que el Estado no los olvide y que las promesas se cumplan.

DATO

¿En qué consiste la Taza de Excelencia? Este concurso busca promover el cultivo de café de alta calidad en todo el país, potenciando la imagen cafetalera del Perú y buscando generar una cultura de consumo de café entre los ciudadanos. El año pasado, la Taza de excelencia llegó por primera vez a Perú.

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