José Velásquez, el joven de Villa Rica que dejó la electricidad para ser barista

Fotos: Fabiola Valle

En Barranco, encontramos una parte del corazón de Sanchirio, Palomar, en Chanchamayo. José Velásquez Aguirre, apasionado del mundo del café, nos abre la puerta de Finca La Campiña- Tostaduría y el aroma nos envuelve.

En este espacio, cálido y acogedor, y lleno de cuadros donde se aprecia el proceso del café, el barista de 21 años nacido en Villa Rica (Oxapampa, Pasco) cuenta que en  su vida siempre estuvo presente el café, pero su camino a este mundo fascinante no fue directo. Su historia es motivante y nos la cuenta con una taza de café en la mano y mirando una máquina tostadora.

Cuéntanos como aquel joven que llegó de Villa Rica a Lima se convirtió en barista y en  un profesional en el café de alta calidad.

-Hace dos años llegué a Lima con la intención de estudiar electricidad pero en el camino me di cuenta que no era lo mío y lo abandoné por el mundo del café. A pesar de que soy de Villa Rica y que mi padre se dedica a la producción de maquinarias de café como las tostadoras, el tema nunca me interesó. Hasta que un día, todo cambió  y desde hace un año y medio estoy inmerso en el café.

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¿Qué viste, qué escuchaste o qué te dijeron para dejar la carrera de electricidad e ingresar al mundo del café?

-Para ese entonces  mi padre empezaba a asistir a las ferias cafeteras en Villa Rica, Pichanaqui y en La Merced (Junín). Uno de esos día que lo acompañaba escuché, por primera vez, la palabra barista y regresé a Lima con la meta de estudiar barismo y las puertas se abrieron.

Ahora a los 21 años, ya eres barista.  ¿Cómo lo conseguiste?

-En el lugar donde estudiaba barismo conocí a Walter Flores, dueño de la Finca La Campiña, quien me dio la oportunidad de trabajar con él. Desde aquel entonces, de no tomar una taza de café y de no saber qué era un expreso u otras cosas básicas, mi mundo cambió y ahora vivo para el café.

CONTAR LA HISTORIA DE LA TAZA

Podrá sonar una pregunta rimbombante pero me gustaría saber, ¿qué significa el café en tu vida?

-En el café he encontrado algo que me apasiona. Para mí, ir a  La Campiña no es ir a trabajar sino es disfrutar y contar la historia que tiene el producto porque sé el valor que tiene el productor.

¿Solo te dedicas al barismo o también incursionaste en el tostado de café?

-Me apasiona el tostado y cada día aprendo más. No es nada fácil, incluso, creo que es más complejo que ser barista. Es todo un proceso, para llegar a ese nivel primero estás en mesa, luego pasas a métodos, a las máquinas y, por último, a los tostados. Tostamos los granos de acuerdo al gusto de cada cliente. Ahora estoy enfocado en ello porque me gusta y como mi papá fábrica las maquinas voy encontrado detalles para que él también vaya mejorando. Mi hermano trabaja con él, allá en Villa Rica. Toda la familia está enfocada en el café.

¿La máquina tostadora JR de tu padre ya está en La Campiña?

-Con Walter tenemos un proyecto para que pronto una ellas esté en La Campiña. Las maquinas de mi padre siempre han estado en provincia pero, ahora, queremos traerlas a Lima.

DATOS

Finca La Campiña- Tostaduría se encuentra  en la Avenida Nicolás de Piérola 110, Barranco, Lima, Perú.

Teléfono:  2567572 

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