Three Monkeys, una cafetería móvil de tres baristas cusqueños que van por un sueño

Diego, Neto e Iván, los Three Monkeys.

Fotos: Esther Vargas

Les dicen los tres monos, algunos. Pero son los Three Monkeys, un grupo de baristas cusqueños que desde un pintoresco y luminoso carrito cafetero impulsan la cultura del café peruano. Piensan en grande, y nada los detiene.

Neto Solórzano, Iván Salas y Diego Huillca están al frente de Three Monkeys Coffee Company, una gran idea que nació hace dos años y siete meses. Quizás cuando todo empezó ninguno pensó hasta dónde llegarían. El cielo es el límite para estos tres.

Los encontramos en una calle peatonal de Cusco, dentro de la Casa Cultural Rica Chicha, la cual alberga al restaurante Faustina, además del taller de arte gráfico de la Familia Gutiérrez, entre otros espacios.

Anthony Sarzu, barista.

El aroma a café se siente en el ambiente. Es imposible no dejarse seducir, la música acompaña bien, y los baristas están conversando con los clientes, turistas en gran proporción, gente de aquí y allá que llega con el propósito de saber quiénes son. Y es que se habla de ellos, y muy bien.

En Three Monkeys Coffee Company se destaca la labor del productor. Ellos, hijos de caficultores, tienen claro que se debe rescatar la importancia de los hombres y mujeres que desde la tierra lo dan todo por entregarnos un buen café.

Neto Solórzano -que creció y estudió en Ocobamba- cuenta su historia con entusiasmo y humildad: “Somos hijos de productores, la cuarta generación de nuestras familias. Ivan y yo somos de la misma familia. Es mi sobrino. Y Diego es como mi hermano”.

El café le llamó poderosamente la atención. Hizo su carrera de barista, y comenzó a pensar en hacer algo que le permitiera difundir el poderoso café peruano. Hasta que conoció a Diego, entonces barista. Entre la ciudad y la finca, Neto seguía enamorado de una idea que aún no maduraba.  D’Wasi fue la primera cafetería de especialidad que conocieron.

Un encuentro nuevamente con Diego lo llevó a materializar el sueño de conocer a fondo el café. En moto. Sí, se fueron en moto por todo el Cusco: “Viajamos sin ninguna visión. Hace cuatro años fue. Se sumó Iván, que tenía 18 entonces. Recorrimos fincas, fuimos a cada distrito, conocimos a productores. No fue sencillo porque se cree que solo la gente mayor sabe del café. Pero así y todo aprendimos. Fueron seis meses de viaje, regresamos, y alquilamos una habitación para seguir trabajando”. De allí pasan a El Museo del Café, donde los tres aprenden mucho. Eran tres chicos en la barra, entusiastas, creativos y curiosos. Los empiezan a llamar ‘los tres monos’, los ‘monitos’.

A pesar del trabajo en el museo, siguen viajando para especializarse, involucran a sus familiares, se juntan con productores y cada uno se especializa. A Neto lo cautivó el tostado. “Pronto pensamos en materializar el proyecto en una cafetería. Un cliente nos convenció en que se llamara tres monos, y así salió Three Monkeys. Empezamos a trabajar en el concepto, hicimos un estudio de mercado y nos orientamos sobre los gustos de los clientes, incluyendo el turista. Descubrimos que la gente desconfiaba, sobre todo los turistas que veían el café quizás con mucha agua. Pensamos en crear un concepto para que la gente pida el café, no se mueva, y en ese tiempo le contemos algo muy básico sobre lo que está tomando, una ficha básica”, detalla.

Pensaron en un carrito para ir pedaleando con su café por todo Cusco. Circulan por la ciudad, pasan por la universidad, están en la Casa Cultural Rica Chicha, A futuro piensan poner más módulos en Cusco, unos cuatro. Más adelante quieren un local grande, que supere la carta básica, lo que les permitirá ofrecer métodos.

“El café es mi vida. Me hizo entender porque estoy en la tierra”, dice Neto. En la cafetería se han manejado siete orígenes de Cusco desde su fundación.

“Hemos aportado un granito de arena a las familias caficultoras de la región”, comenta. Justamente, los Three Monkeys trabajaron con el ganador de la Taza de Excelencia 2018. Nos referimos a Dwigth Aguilar Masías.

Están colaborando con Mater Iniciativa de Virgilio Martínez en investigación, y no descansan.

“Hay nuevas cafeterías de especialidad en Cusco. Esto apenas comienza”, advierte Neto con una sonrisa que no puede ocultar el orgullo que siente por lo avanzado.

DATO: Los encuentras en la Calle Arequipa 159, Cusco

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